La gente de las grandes ciudades parece agresiva, poco generosa, pedante, intolerante, cada quien en su mundo, sin importarle el de al lado.. Egoísta sí eso..
No cabe en el criterio de tales gentes comprender que una acción social no puede exigir el tributo de la gratitud porque ella no prodiga mercedes, sino que está destinada a restituir derechos. (1924)